Tuesday, October 04, 2011

Intento fallido de un paseo millonario

Es horrible sentir el miedo agudo en tus entrañas mientras tres hombres te llevan en un taxi, sin saber como termina el paseo.

"Cierre los ojos"

Mi paranoia me obliga a no andar con billetera, solo llevo en el bolsillo lo poco que necesito, nada más. Eso me salvó de que la pesadilla durara más. Cierro y abro los ojos con fuerza para obligarme a despertar, pero esta vez no es una pesadilla, en verdad está pasando y me siento indefensa como una rana en clase de biología, mirando a los niños con sus bisturís en las manos.

Un golpe en la cara, les pido que no me lastimen, no tengo plata, soy pobre, entrego domicilios, como si la bolsa de Colsubsidio con tomates confirmara mi mentira. Me gritan, me esculcan, donde están las tarjetas? No tengo. Otro golpe en la cara y la oscuridad se vuelve roja.

Donde está el celular? No tengo. Después de unos minutos deciden esculcarme los bolsillos, bingo, encontraron el blackberry, otro golpe más. Ya no hay nada más que llevarse, y no me dejan en ninguna parte. Siento ganas de vomitar, pienso que lo peor está por ocurrir y rezo en voz alta. Otro grito y un golpe en la nariz.

Después para el carro, el imbécil que me pega me dice que eso me pasa por coger taxis en la calle, que camine hacia la dirección que marca con el índice y que no grite ni haga bulla. Estoy perdida, tengo miedo, tengo rabia, me siento humillada.

No quiero vivir con miedo, no quiero vivir encerrada. Odio a la gente. Cada que la vida me escupe la cara me dan ganas de halar el gatillo y esparcir mis pensamientos.
Lloro mientras escribo, me paso la mano por la cara mojada y me duele, pero me duele más el orgullo. Me quiero abandonar a la soledad, no quiero salir más a la calle, no quiero hablar con nadie y menos que mi madre me diga que es mi culpa. No es mi culpa, la humanidad ya estaba podrida antes de que yo llegara.

2 Comments:

Blogger Germán Sánchez Pardo said...

No es tu culpa. La calle a la vez que nos deja ser y ganar algo de vida, también humilla y maltrata cosas importantes como el honor y la dignidad. Hoffen, lo lamento tanto. Nadie tiene el derecho de lastimarte. No te conozco, nunca te he visto, igual siento mucha rabia con lo sucedido.

8:18 PM  
Blogger hoffen said...

Gracias Germán. Un abrazo.

8:02 PM  

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