Un, dos, tres, cua..
Un encuentro inesperado en la parada del bus. "Y tu novia?" - "Ya no tengo". Una sonrisa. Un viaje con un triste fin, pero un final feliz. Un entierro. Otro encuentro. Dos sonrisas, una excusa. Un vino y un absenta. Una llamada indiscreta. Muchas risas. Un primer beso. Tres noches con sus días. Dos gatos. Un te quiero. Cientos de mariposas en la panza. Cuatro canciones. Cien historias. Un guiño. Un abrazo y luego muchos más.
Una historia que comienza. Cerrar los ojos, dejarse caer.
Una historia que comienza. Cerrar los ojos, dejarse caer.

Dejarse caer es bueno... siempre. Nos alegramos (sigo hablando en plural, tal vez porque insisto en representar a tus hipotéticos lectores). Seguiré leyendo tus deseos, tus tristezas y tu sonrisa, que suele ser permanente. Cuenta conmigo, con la cercanía y con mi amistad.
Gracias Germán! insisto en que vos sos el único lector. Un abrazo.